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QR estático o dinámico: cuál elegir y por qué importa
Un QR estático lleva el destino grabado; uno dinámico apunta a un enlace corto que puedes cambiar y medir. Te contamos cuándo elegir cada uno y qué mirar antes de imprimir.
Un QR estático guarda el destino dentro de la propia imagen: no se puede cambiar ni dice cuántas personas lo escanean. Un QR dinámico guarda un enlace corto que redirige a donde tú decidas, así que puedes cambiar el destino después de imprimirlo y contar los escaneos. Si el código va a estar impreso más de unas semanas o necesitas saber si funciona, elige dinámico; si es algo permanente y no te interesa medir, el estático basta.
En resumen:
- Estático: el contenido va grabado en el código. Gratis, sin dependencias, pero imposible de editar.
- Dinámico: el código lleva un enlace corto que puedes redirigir cuando quieras y que cuenta los escaneos.
- Para redes wifi, contactos o una web que nunca cambiará, el estático es suficiente.
- Para cartas, envases, carteles y campañas, el dinámico te ahorra reimpresiones.
- Antes de elegir un proveedor de QR dinámico, pregunta qué pasa con tus códigos si dejas de pagar.
Cómo funciona cada tipo de código
Un código QR no es más que una forma gráfica de escribir un texto. Cuando el texto es una dirección web, el móvil ofrece abrirla. La diferencia entre estático y dinámico está en qué texto guardas dentro.
En un QR estático, guardas la dirección final tal cual, por ejemplo https://turestaurante.com/carta-otono.pdf. El código y el destino quedan unidos para siempre: si mañana cambias el nombre del PDF, el código impreso lleva a una página de error.
En un QR dinámico, guardas un enlace corto. Cuando alguien lo escanea, el servicio de enlaces cortos consulta a dónde debe ir esa persona en ese momento y la redirige. Si cambias el destino en tu panel, el siguiente escaneo ya va al sitio nuevo, sin tocar la imagen.
Dicho de otro modo: técnicamente, un QR dinámico es un QR normal. Lo «dinámico» es el enlace que lleva dentro.
Comparativa rápida
| Aspecto | Estático | Dinámico |
|---|---|---|
| Cambiar el destino | No, hay que reimprimir | Sí, cuando quieras |
| Contar escaneos | No | Sí |
| Depende de un servicio | No | Sí, del que redirige |
| Densidad del código | Alta si la dirección es larga | Baja: el enlace es corto |
| Wifi, contactos o texto | Sí | No, solo direcciones web |
La densidad merece una explicación: cuantos más caracteres guarda un QR, más cuadraditos necesita. Una dirección larga con parámetros de campaña produce un código apretado, que exige más tamaño de impresión para leerse bien. Un enlace corto genera un código más sencillo y robusto.
Cuándo basta con un QR estático
El QR estático no es peor; simplemente sirve para otras cosas. Es la opción lógica cuando:
- Lo que guardas no es una web: los datos de la red wifi de tu local, una tarjeta de contacto o un texto corto.
- La dirección es permanente y es tuya: la portada de tu web, que no va a cambiar de dominio.
- No necesitas medir: un cartel interno o una señal informativa.
- El impreso es de usar y tirar: un folleto para un evento de un solo día.
Puedes crear uno en el generador de QR gratis, que funciona en tu navegador y descarga el PNG sin marcas de agua. Un truco si apuntas a tu propio dominio: aunque el código sea estático, puedes redirigir esa dirección desde tu web más adelante. No es tan cómodo como un QR dinámico, pero te deja cierto margen.
Cuándo merece la pena un QR dinámico
El QR dinámico compensa cuando el impreso va a durar más que el contenido al que apunta:
- Cartas de restaurante y listas de precios: cambias la carta de temporada sin cambiar las pegatinas de las mesas.
- Envases y etiquetas: el producto puede estar meses en una estantería; la web de la promoción, no.
- Carteles, escaparates y vinilos: rediriges a la oferta del mes sin volver a imprimir.
- Tarjetas de visita: si cambias de portafolio o de web, la tarjeta sigue siendo válida.
- Eventos: antes del evento lleva a las inscripciones; después, a las fotos o a la encuesta.
También es la única forma de saber si un impreso funciona. Si pones un código distinto en cada cartel, por ejemplo uno en el escaparate y otro en el mostrador, cada uno con su propio enlace corto, sabrás cuál genera más escaneos.
Qué mirar antes de confiar en un proveedor de QR dinámico
El punto débil del QR dinámico es que depende de que alguien siga haciendo la redirección. Antes de imprimir miles de copias, revisa:
- ¿Qué pasa con tus códigos si cancelas la suscripción o te pasas al plan gratuito?
- ¿Puedes cambiar el destino tantas veces como quieras?
- ¿Puedes descargar el código en alta resolución o en formato vectorial para imprenta?
- ¿Cómo cuenta los escaneos? ¿Usa cookies o guarda datos de quien escanea?
- ¿Revisa los destinos para evitar que su dominio se use para estafas?
En linko, el plan gratuito incluye códigos QR, los enlaces no caducan salvo que tú les pongas fecha o límite de clics, y si algún día dejas Pro, tus enlaces siguen funcionando con lo que tenían configurado. Las estadísticas son totales diarios anónimos, sin direcciones IP ni identificadores.
Cómo crear un QR dinámico paso a paso
- Crea una cuenta gratis y pega la dirección de destino para acortarla.
- Elige un alias que se entienda, como
/cartao/club. Si quieres medir la campaña también en tu analítica, añade antes los parámetros UTM al destino. - Abre el código QR del enlace y descárgalo en PNG. Con Pro puedes elegir tus colores, usar fondo transparente y descargarlo en SVG; tienes los detalles en los planes.
- Imprime una prueba y escanéala con varios móviles antes de la tirada completa. Para el tamaño y el contraste, sigue estos consejos para imprimir códigos QR.
- Cuando cambie algo, edita el destino del enlace. El código impreso sigue siendo el mismo.
Los códigos que descargas desde la app llevan una pequeña marca en el enlace, de modo que los escaneos se registran como una fuente propia, «Código QR», separada del resto de clics. En el plan gratuito ves los clics por día; con Pro, el desglose por fuente, país y dispositivo.
Errores frecuentes al elegir
- Imprimir un QR estático con la dirección de una campaña. Cuando la campaña termine, el código llevará a una página que ya no existe.
- Usar un generador «gratis» que en realidad redirige. Algunos crean códigos que pasan por su propio dominio y dejan de funcionar al acabar un periodo de prueba. Escanea el código antes de imprimir: si el móvil muestra tu dirección, es estático; si muestra otro dominio, depende de ese servicio.
- Apuntar a una página que no está pensada para móvil. Quien escanea siempre lo hace desde el teléfono.
- No probarlo. Un código que no se lee es peor que no poner ninguno.
Preguntas frecuentes
¿Un QR dinámico puede dejar de funcionar?
Sí, si el servicio que hace la redirección lo desactiva o desaparece. Por eso conviene elegir un proveedor que no corte los códigos al cambiar de plan y que no ponga caducidad por defecto.
¿Puedo convertir un QR estático en dinámico?
No, porque la dirección está grabada en la imagen. Si apunta a tu propio dominio, puedes redirigir esa página desde tu web; si no, toca generar un código nuevo y reimprimir.
¿Se nota al escanear que el QR es dinámico?
Apenas. El móvil muestra el enlace corto en lugar de tu dirección final y la redirección añade un paso casi imperceptible. Para la persona que escanea, la experiencia es la misma.
¿Un QR dinámico sirve para compartir la wifi o un contacto?
No. La redirección solo funciona con direcciones web. Para los datos de una red wifi o una tarjeta de contacto, usa un QR estático.
¿Cuántas veces puedo cambiar el destino de un QR dinámico?
Depende del proveedor. En linko puedes cambiarlo siempre que quieras, también en el plan gratuito, y el código impreso no se modifica.