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Enlaces con contraseña: cuándo usarlos para material privado

Un enlace con contraseña es útil para material reservado, pero protege el enlace, no el archivo. Cuándo encaja, cuándo no basta y cómo elegir y compartir la contraseña.

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Un enlace con contraseña pide una clave antes de llevar a su destino. Es útil para compartir material que no es público pero tampoco es secreto: un dosier de prensa antes de un lanzamiento, los recursos de un curso, un catálogo con precios para distribuidores o una propuesta de diseño para un cliente. Te explicamos cómo funciona, cuándo encaja, cuándo no es suficiente y cómo compartir la clave sin que pierda su sentido.

En resumen:

  • La contraseña protege el enlace corto, no el archivo ni la página de destino.
  • Es adecuada para material reservado, no para datos personales o sensibles.
  • Envía la contraseña por un canal distinto al del enlace.
  • Combínala con una fecha de caducidad para que el acceso termine cuando termina el proyecto.
  • Los clics que ves en las estadísticas son aperturas con la contraseña correcta.

Cómo funciona un enlace con contraseña

Quien abre el enlace no llega directamente al destino. Primero ve una página que le indica que el enlace está protegido y le pide la contraseña:

  1. Si la escribe bien, el enlace le redirige al destino como cualquier otro enlace corto.
  2. Si se equivoca, ve un aviso y puede volver a intentarlo. Los intentos repetidos están limitados para frenar a quien prueba contraseñas al azar.
  3. Cada vez que alguien abre el enlace corto, se le vuelve a pedir la contraseña.

En linko, las contraseñas de enlace forman parte del plan Pro (tienes el detalle en la comparativa de planes). Deben tener al menos 4 caracteres, no se guardan en texto legible y se pueden cambiar o quitar cuando quieras sin cambiar la dirección corta. Además, la vista previa que se obtiene añadiendo + al final del enlace no muestra el destino de los enlaces protegidos.

Cuándo tiene sentido proteger un enlace

La contraseña encaja cuando quieres que el material lo vea un grupo concreto, aunque no sea grave que alguien de fuera llegue a verlo. Algunos casos típicos:

  • Prensa: el dosier, las fotos y la nota de prensa antes de la fecha de publicación acordada.
  • Cursos y comunidades: grabaciones, plantillas o materiales para los alumnos de una edición.
  • Clientes: propuestas, maquetas o entregables de un proyecto en curso.
  • Mayoristas y distribuidores: un catálogo con precios que no quieres publicar.
  • Lanzamientos: acceso anticipado para tu lista de espera antes de abrir al público.
  • Eventos privados: el enlace a la sala de una reunión online o a la agenda de un encuentro.

Cuándo no es suficiente

Este es el punto más importante: la contraseña protege la puerta del enlace corto, no lo que hay detrás. El destino (un documento en tu nube, una carpeta compartida, una página de tu web) sigue teniendo su propia dirección. Una vez desbloqueado el enlace, esa dirección aparece en el navegador y cualquiera podría copiarla y compartirla.

Material¿Basta con contraseña?Mejor opción
Dosier de prensaSíContraseña y fecha de fin
Recursos de un cursoSíUna contraseña por edición
Contratos o nóminasNoCompartir con personas concretas desde tu nube
Datos de clientes o de saludNoUna herramienta con inicio de sesión

Si el material contiene datos personales, documentos de identidad, información médica o financiera, usa los controles de acceso del servicio donde está guardado: compartir solo con correos concretos, exigir inicio de sesión o permisos de solo lectura. El enlace con contraseña es una capa cómoda, no una caja fuerte.

Cómo elegir y compartir la contraseña

  • Usa una contraseña exclusiva. Nunca la misma que la de tu correo o tus redes.
  • Prefiere una frase corta a una palabra suelta: «catalogo-mayorista-otono» es más fácil de dictar y más difícil de adivinar que «1234».
  • Envíala por otro canal. El enlace por correo y la contraseña por WhatsApp, o la contraseña en clase y el enlace en la plataforma del curso. Si alguien reenvía el correo, no reenvía también la clave.
  • No la publiques junto al enlace ni la pongas en el título de la publicación o del enlace.
  • Un enlace por grupo. Si compartes el mismo material con prensa y con distribuidores, crea dos enlaces con contraseñas distintas. Así puedes cerrar uno sin afectar al otro y ver los clics de cada grupo por separado.
  • Cámbiala cuando cambie el grupo. En una nueva edición de un curso, cambia la contraseña: los antiguos alumnos dejan de entrar y el enlace sigue siendo el mismo.

Contraseña y caducidad juntas

Muchos materiales privados tienen además una fecha de fin: el acceso a un curso dura tres meses, la propuesta de un cliente deja de tener sentido cuando se firma el proyecto. Si sumas una fecha de caducidad a la contraseña, el enlace deja de funcionar solo en ese momento y no tienes que acordarte de cerrarlo. Tienes más ideas en esta guía sobre enlaces con caducidad.

También puedes hacer el camino contrario: proteger un dosier de prensa hasta la fecha de publicación y, ese día, quitar la contraseña para que el mismo enlace pase a ser público. Y si necesitas cortar el acceso de inmediato, por ejemplo porque la contraseña se ha filtrado, puedes pausar el enlace mientras decides qué hacer: mientras está en pausa muestra un aviso en lugar de redirigir.

Qué te dicen las estadísticas

En un enlace protegido, los clics solo se cuentan cuando alguien escribe la contraseña correcta y llega al destino. Mirar la página de la contraseña sin desbloquearla no suma. Eso convierte los clics en una medida bastante fiel de cuántas veces se ha abierto el material.

Con Pro puedes ver además desde qué países y sistemas se abre. Si un enlace pensado para un equipo de una ciudad empieza a recibir clics de muchos países distintos, probablemente la contraseña ha circulado más de la cuenta: es buen momento para cambiarla.

Preguntas frecuentes

¿Alguien puede ver a dónde lleva el enlace sin la contraseña?

La vista previa con + no muestra el destino de los enlaces protegidos. Pero quien ya lo ha desbloqueado ve la dirección final en su navegador y podría compartirla, por eso no conviene usarlo para material sensible.

¿Qué pasa si alguien escribe mal la contraseña?

Ve un aviso de contraseña incorrecta y puede volver a intentarlo. Si alguien hace muchos intentos en poco tiempo, tendrá que esperar un rato antes de volver a probar.

¿Puedo cambiar la contraseña sin cambiar el enlace?

Sí. Cambias o quitas la contraseña desde el editor del enlace y la dirección corta sigue siendo la misma, así que no tienes que volver a enviar el enlace, solo la nueva clave.

¿Hay que escribir la contraseña cada vez?

Sí. Cada vez que alguien abre el enlace corto se le pide la contraseña, de modo que tener el enlace guardado no basta para entrar.

¿Qué pasa con la contraseña si dejo el plan Pro?

El enlace sigue funcionando con su contraseña. Lo que no podrás es cambiarla ni proteger enlaces nuevos hasta volver a Pro. Si aún no tienes cuenta, puedes crearla gratis y pasarte a Pro cuando lo necesites.

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